La Verdad acerca de Dios

Dios es una palabra tan importante como desdibujada para el ser humano. Tanto es así, que su valor es inversamente proporcional al resultado que nos daría entender correctamente lo que significa.

El concepto de Dios

Es importante destacar que la pregunta sobre qué es Dios es una cuestión que va más allá de la razón y la lógica. Es un tema que involucra la dimensión espiritual y trascendental del ser humano. Cada persona tiene su propia concepción de lo divino, basada en sus creencias, experiencias y vivencias.

¿Qué es Dios?

Dios es un término que utiliza el ser humano para definir a Dios, pero lo hace de tantas formas diferentes y contradictorias que resulta imposible definirse dentro de las mentes de las mismas personas.

Al mismo tiempo, la mente humana está tan abstraída de la Verdad, que hasta se suele pensar que Dios es un invento o creación de la misma mente del ser humano.

Al igual que el amor, Dios no se puede describir en palabras, ni a través de expresiones perceptibles a los 5 sentidos del cuerpo, como imágenes o sonidos. Dios no tiene forma de persona ni de ningún cuerpo concreto. Dios no es imaginable a la mente del cuerpo. Sin embargo, el Espíritu Santo hace uso de los recursos del lenguaje y la comunicación para encausar el camino de regreso a tu Ser que es el único que conoce a su creador.

No obstante, no estamos limitados a los sentidos del cuerpo y por lo que creer en Dios resulta tan inevitable como creer en la Verdad.

Por qué el ser humano debe creer en Dios

No es un deber en realidad, sino más bien un derecho que nos corresponde por razón de lo que somos. Más allá que nuestra mente lo pueda creer o no, Dios existe y es nuestro creador. Reconocerlo, si bien no es el primer paso para nuestra Salvación, si resulta de completa armonía con nuestro camino hacia ella.

¿Cuál es el Dios en el que debo creer?

Existe en realidad un solo Dios, sin embargo, esta pregunta es importante respondérsela a la mente del cuerpo ya que esta ha fabricado tantos dioses como puede imaginar. Estas ilusiones no solo nos alejan de Dios y de la Verdad, sino que además, sus contradicciones que nos hacen dar fe de que Dios no puede existir.

Ciertamente no existe ninguno de los dioses que nuestra mente se ha inventado. Esto da origen al ateísmo y a un sinnúmero de filosofías mundanas que nada tienen que ver con la Verdad.

¿Cómo encontrar a Dios o hacer que nos encuentre?

Dios no está perdido, el que lo está eres tú. 

A Dios se lo encuentra desde la espiritualidad, mientras creas que eres un cuerpo y el mundo representa el terreno de la vida permanecerás alejado de él.

Dios no está lejos ni trata de esconderse de nosotros. Somos nosotros, no obstante, quienes nos alejamos y tratamos de ocultarnos de Dios.

Dios nos habla y nosotros podemos hablarle a él cuando nuestro deseo se alinee con tal voluntad.

Creer en Dios no es algo que se te deba inculcar

Creer en Dios es algo que puedes reconocer cuando lo desees. 

No es tu espíritu el que no cree en Dios, eso es imposible por que lo que es Verdad no puede dejar de serlo y nuestro espíritu permanece en la Verdad eternamente perfecto e impoluto.

Los que piensan que la vida tiene principio y fin pueden ser ateos toda la vida, sin embargo, si reconocemos que somos espíritu en un cuerpo dirigidos por una mente terrenal, sabremos que el reconocimiento de Dios tendrá lugar en algún momento de nuestro proceso.

El proceso no lo lleva a cabo el cuerpo sino la propia mente en confusión cuando decide abrirse al verdadero cambio.

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