El camino hacia la salvación: Un viaje de paz y unidad

¿Qué es la salvación?

La salvación es la promesa que Dios te hizo de que finalmente encontrarás el camino que conduce a Él. Es un viaje de paz y unidad, en el que dejarás atrás los pensamientos de conflicto y encontrarás la Paz interior que tanto anhelas.

La promesa divina

Dios te prometió que llegarás a Él, y esta promesa es infalible. Él no puede dejar de cumplirla, ya que es su voluntad que regreses a casa. La salvación garantiza que el tiempo llegará a su fin, al igual que todos los pensamientos que se originaron en él. Es el regreso a la Eternidad, a la Unidad con Dios.

El poder del Pensamiento de paz

El Pensamiento de la paz te fue dado en el mismo instante en que tu mente concibió el pensamiento de la guerra. Antes de eso, la paz se había otorgado sin opuestos y simplemente era. Sin embargo, una mente dividida tiene necesidad de curación.

Así, el Pensamiento de paz se hizo presente en cada fragmento de la mente que seguía siendo una, pero no reconocía su unidad. Este Pensamiento tiene el poder de subsanar la división, de unificar y sanar todas las partes de tu mente que se sienten separadas. Al reconocer tu unidad y recordar tu Identidad como Hijo de Dios, encuentras la verdadera paz.

Un altar al santo Nombre de Dios

La salvación es un des-hacer en el sentido de que no hace nada para apoyar el mundo de sueños y de malicia. Al no prestarles apoyo, las ilusiones desaparecen y se convierten en polvo. Y lo que ocultaban queda ahora revelado: un altar al santo Nombre de Dios.

En ese altar, Su Palabra está escrita y tus ofrendas de perdón son depositadas ante Él. Y más allá del altar, se encuentra el recuerdo de Dios. Es en este sagrado lugar donde puedes encontrar la paz y el amor que te pertenecen.

Compartiendo la salvación con el mundo

Desde la experiencia de la salvación, extendemos la paz y el amor al mundo. El sueño de la separación y el sufrimiento llega a su fin. Es nuestro deber compartir este regalo con todos aquellos que aún no han recordado su Unidad con Dios.

En este sueño final, no hay pesares, solo un atisbo de la gloria que Dios nos ha dado. La naturaleza se renueva, la luz disuelve la oscuridad y nos unimos en la eternidad. Es el momento de recordar a nuestro Padre y dejar que los sueños desaparezcan.

La Verdad acerca de la espiritualidad

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